Mesa Central
71 2 981601

ubicación

Edificio Centro Las Rastras II 30 oriente #1546, Talca.

horario

Lunes a Viernes de 9:00 a 20:00 Hrs. Sábado de 9:00 a 14:00 Hrs.

Transición de lactancia exclusiva a primeras comidas

A partir de los 6 meses de vida del bebé, o cuando nuestro hijo/a está preparado/a para ello, empezaremos a incluir en su dieta alimentación sólida. Estos alimentos complementan la leche, por eso se conocen como alimentación complementaria.

¿Cómo funciona la alimentación del bebé a partir de ese momento? ¿Es necesario hacer algún cambio?

Alimentar al bebé a partir de los 6 meses

No es necesario hacer cambios pues de la misma manera que los bebés aprenden a andar poco a poco y dejan de gatear progresivamente, irán haciendo la transición a la alimentación sólida. 

Lo primero que debemos recordar es que son lactantes los dos primeros años de su vida, por lo que la leche (sea la que sea) es muy importante en su dieta. 

A medida que crecen cada vez van a mostrar más interés por los alimentos, siempre sabiendo que hay fases en las que van a dejar de crecer y que comerán menos, y también siempre que no los obliguemos a comer y prediquemos con el ejemplo comiendo de todo.

¿Y si rechaza la comida?

Es posible que al principio no quieran casi comer, que la comida vaya a todas partes menos a su boca, que nos pidan su leche mientras comen o que directamente no quieran comer y pidan su leche. Si te pasa, podrías agobiarte y sentir que no lo estás haciendo bien, pero lo más normal es que así ocurra al inicio.

Además la presión familiar suele ser un denominador común y los comentarios como “les estás mal acostumbrando”, “si no le dejas de dar pecho no va comer, claro que no come si sabe que hay pecho…” abundan, aumentando si tu hij@ almuerza y/o cena fuera de casa sin ti. Si no estamos con ellos, es normal que quieran comer más, ¡Si no hay leche, algo tendrán que comer! La leche es el alimento más completo que pueden tomar y los peques lo saben. 

Así que calma y tranquilidad, este es un proceso gradual que durará un buen tiempo y que como todo en la crianza requiere tiempo y paciencia.